martes, 4 de febrero de 2020

EL CERO: "Su invención no puede ser atribuida a alguien en específico. Tenemos que remontarnos a la historia, para darnos cuenta que varias civilizaciones, tenían algo establecido para representarlo. ¿Qué hay de su forma circular o redonda?".


EL CERO: ¿NÚMERO SIN VALOR?

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entro de las múltiples actividades que tenemos en nuestra cotidianeidad, se encuentran las relacionadas a los cálculos y operaciones matemáticas; operaciones que nos ayudan a resolver, principalmente, nuestras compras y cosas relacionadas con dinero, entre muchas más.

            De no ser por los números, estas actividades serían más que complejas, debido a que, sólo de imaginar la falta de ellos, sería un total caos para llevar a cabo todo tipo de negociación.

Afortunadamente, los números nos acompañan en nuestra vida. Cada uno con un valor asignado que nos permite hacer muchas cosas, basadas en cálculos de muchos tipos. Pero, ¿realmente le damos la misma importancia al cero?

El cero, desde un punto de vista objetivo, es sinónimo, al mismo tiempo, de carencia de valor, y por el contrario, de mucho valor; dependiendo del uso que le demos al usarlo. Por ejemplo, mientras más ceros a la derecha, nos representa un aumento considerable al número precedido en nuestro cálculo (10, 100, 1000, etc.); y por el contrario, a la izquierda, carecerían de valor alguno.

La invención del cero, no puede ser atribuida a alguien en específico. Tenemos que remontarnos a la historia, para darnos cuenta que varias civilizaciones, tenían algo establecido para representar ese “número”. Por ejemplo, los babilonios contaban con un sistema numérico, basado en sesenta; los mayas, en cambio, su sistema numérico era en base veinte.

En el siglo VII, el cero fue incorporado a la aritmética. El matemático indio, Brahmagupta, lo incluyó como tal, en el cálculo de operaciones positivas y negativas, al igual que cualquier otro número; logrando así, su lugar; para más tarde, considerarlo en el álgebra.

Así pues, el cero como tal, pasó de la India a Persia y al mundo árabe, para de ahí, llegar a Europa en la Edad Media, y posteriormente, al mundo entero. Pues bien, la atribución a la invención del cero, se podría decir que, tanto babilonios, mayas, indo-árabes, tienen mucho que ver en su creación.

Pero, ¿qué hay de su forma circular o redonda? Se ha llegado a decir que significa el llamado “ciclo de la vida” o “uróboros” (serpiente de la eternidad). Lo importante, es que con sólo diez dígitos, se ha logrado hacer una infinidad de cálculos, basados en las diferentes leyes matemáticas.

Somos afortunados de contar con un sistema numérico posicional, que nos facilita la vida; ya que, si imaginamos la cantidad de años que tuvieron que pasar, para que al cero se le diera su reconocido “valor”; dudamos mucho que nuestros sistemas fueran tan eficientes, como lo son ahora.


“El conocimiento habla
y la sabiduría escucha”
(Jimi Hendrix, 1942-1970).