domingo, 9 de febrero de 2020

SILENT HILL: "Es la historia de un pueblo peculiar, poseedor de un pasado terrible que le da ese aire de misterio. Se piensa que está inspirado en la Divina Comedia y en el Aparato Psíquico. Una metáfora que nos hace recordar, que las pesadillas en nuestra vida no son más, que las consecuencias de nuestros propios actos".


SILENT HILL: LA COLINA DEL SILENCIO


“Está siendo invadido por el Otro Mundo.
Un mundo de pesadilla soñado por alguien”
(Harry Mason, “Silent Hill”)

E
n el año 2006 fue estrenada la película “Silent Hill”, largometraje basado en el videojuego japonés de terror psicológico, del mismo nombre. Y aunque recibió la aprobación de muchos de los seguidores, el argumento es diferente en su adaptación al cine. Para quien no es jugador, no pasó más que como una película adicional de terror, que quizá, resultó un tanto inexplicable.

El universo de Silent Hill es más extenso y se encuentra respaldado por varias entregas de juegos, comenzando todo con el lanzamiento de su primer título en 1999. Es necesario profundizar para comprender su temática, o al menos, intentarlo.

Silent Hill es la historia de un pueblo peculiar, poseedor de un pasado terrible que le da ese aire de misterio, y que bien lo hace merecedor del título de “lugar fantasma”. Se dice que, antiguamente, era una zona sagrada de los nativos para rendir culto a sus dioses: “el lugar de los espíritus silenciosos”, era su nombre. Pero con la llegada de los conquistadores se dio lugar a la persecución religiosa, ocasionando una ola de violencia. El problema no radica exactamente en ello, de hecho, probablemente sea lo menos relevante. Lo que lo vuelve especial es su capacidad para “llamar” a las personas para que vayan a él; como si, luego de tanto dolor y sufrimiento, el pueblo ahora fuera consciente o estuviera vivo. Lo inquietante, es que quienes son llamados son los adultos, pero aquellos que cargan con un pasado oscuro y triste; lo que en lenguaje habitual sería llamado: pecado.

Por experiencia en las diversas entregas de esta historia, se ha sabido que el pueblo es un lugar ideal para visitar y relajarse. De hecho, es muy bonito y recibe muchos visitantes. El Lago Toluca es una de sus principales atracciones y tiene una vista preciosa, dando lugar a que la gente desee volver. No obstante, todo pareciera indicar que éste “se activa” ante la aparición de un pecado significativo. “Silent Hill 2” es uno de los juegos más recordados de la serie y que dio mucho de qué hablar y debatir entre los seguidores.

James Sunderland acaba de enviudar. Su esposa Mary no pudo luchar con la enfermedad que la condujo a la muerte. Tres años después recibe una misteriosa carta, en donde el remitente dice esperarlo en Silent Hill, en su lugar especial, donde ambos alguna vez estuvieron. La carta está firmada por ella. ¿Cómo podría un muerto haber hecho eso? ¿Se trataría de una broma de mal gusto? El protagonista se aventurará a buscarla.

Para extrañeza suya, cuando llega al pueblo, éste es muy diferente a como lo recuerda: una espesa neblina lo cubre todo y es prácticamente imposible ver a dónde se dirige. El lugar está completamente solo y, a su vez, criaturas humanoides espeluznantes recorren las calles y edificios. Más que un sentimiento de terror, estos seres parecieran atormentarlo internamente, como haciéndolo recordar cosas, cada vez que los enfrenta. Si esto no fuera poco, cada determinado tiempo, el pueblo tiende a pasar a “otra dimensión”; en donde, en vez de niebla, todo se sume en la completa oscuridad, volviéndose grotesco e infernal: una pesadilla. En su camino, se encontrará con algunas personas que, al igual que él, también van en busca de algo; descubriendo, conforme avanzamos, que todas ellas cargan con un pasado oscuro.

Se piensa que los juegos de Silent Hill, están inspirados en la “Divina Comedia” de Dante Alighieri (Infierno, Purgatorio y Cielo) y en el concepto del “Aparato Psíquico” de la Psicología (Inconsciente, Preconsciente y Consciente).

El “Mundo Normal” del pueblo —considerando lo anterior—, donde todo yace en perfectas condiciones y es deleite para los turistas, sería lo equivalente al Cielo y al estrato Consciente de la mente. Es ésta la dimensión en la que todos nos encontramos diariamente, pues la razón lo domina todo.

El “Mundo Neblinoso” del pueblo es una dimensión intermedia, que representaría al Purgatorio y al estrato Preconsciente de la mente. Hay luz, hay un atisbo de razón; pero la densa niebla no permite ver con claridad.

El “Mundo Oscuro” del pueblo, simbolizaría la capa más profunda y tenebrosa del ser humano: el Infierno y el estrato Inconsciente de la mente; donde a ella se accede por medio de los sueños, siendo estos acordes, a lo que guardamos en nuestro interior; pudiendo transformarse en pesadillas. Irónico, tratándose de un estado de aparente quietud y silencio, pero que termina convirtiéndose en todo lo contrario. De allí que, en un sentido filosófico, al no haber razón en este lugar, tampoco puede haber virtud. Sólo podemos comprender este nivel de la mente, a través de la introspección. Por este motivo, a esta dimensión de Silent Hill —que es una auténtica pesadilla—, se le conoce también como “Mundo Demoníaco” o “El Otro Mundo”.

Al final de la historia de “Silent Hill 2”, el jugador descubre la verdad: Mary no murió por la enfermedad. Mary fue asesinada por James al no soportarla más por su condición clínica lamentable, que se volvió una molestia, por los constantes reproches que ella le hacía. Dependiendo de las decisiones y las acciones del jugador durante el trayecto, el final para el protagonista variará; dependiendo del grado de consciencia de sus actos.

La singularidad del universo de Silent Hill radica, en que, si bien es cierto que se trata de la historia de un lugar aterrador, es una metáfora que nos hace recordar, que las pesadillas en nuestra vida no son otra cosa más, que las consecuencias de nuestros propios actos. Por lo que, antes de tomar una decisión, debemos analizar si ésta no es sólo fruto de nuestro egoísmo, sino algo congruente con el bien de los demás.


“El conocimiento habla
y la sabiduría escucha”
(Jimi Hendrix, 1942-1970).