lunes, 2 de marzo de 2020

SUPERSTICIONES: "En la vida siempre existirá algún tipo de creencia hacia el destino, y que se basa en la buena o mala suerte. Las cábalas están presentes de una u otra forma. En ocasiones, de forma involuntaria; pero, por lo general, están ahí bajo toda conciencia".



SUPERSTICIONES: ENTRE LA CREENCIA Y LA SUERTE

E
n la vida de todo ser humano siempre existirá algún tipo de creencia hacia el destino, y que se basa en la buena o mala suerte, contrarias a la razón. Las supersticiones o cábalas están presentes de una u otra forma. En ocasiones, de forma involuntaria; pero, por lo general, están ahí bajo toda conciencia.

Desde levantarse con el “pie derecho” hasta evitar casarse un “martes 13”, son cosas que se viven dentro del pensamiento de mucha gente. De muchas formas se puede llegar a vivir bajo la influencia de alguna superstición, hasta el grado de caer en lo ilógico y lo ridículo.

Podemos atribuir a las coincidencias para hacer efectiva una cábala. Esto es más común de lo que suponemos y se puede apreciar en cualquier situación cotidiana. Desde tirar accidentalmente la sal, romper un espejo o que un gato negro se cruce por nuestro camino; hará que de inmediato nuestro cerebro actúe, visualizando un posible panorama negativo de lo que nos sucederá por haber sido marcados por tan mal evento.

Caso contrario sucede cuando se tiene algún tipo de amuleto, ya sea una herradura con siete agujeros, una pata de conejo, o bien, encontrarse un trébol con cuatro hojas. Inmediatamente la sensación de pensamientos positivos inunda el cerebro, visualizando un panorama contrario al caso anterior.

Lo cierto de todo esto, es la influencia tan poderosa que puede asociarse a este tipo de creencias, que fuera de todo análisis científico, carece de fundamentos lógicos para considerárseles como algo que pueda regir y dictaminar la vida de los humanos.

Las personas, en su afán de creer en la suerte, buena o mala, han hecho de este tipo de cosas un artificio, para llevar a cabo parte de su forma de analizar el presente y el futuro de las acciones posibles, propias y de los demás.

Pasar por debajo de una escalera es un indicio de mala suerte, dicen unos. Pero, lo cierto es que pasar por debajo pudiera ocasionar que un accidente se presentara, debido a que, al estar una escalera en el camino de un individuo, será porque hay alguien encima de ella, y por consecuencia, alguna herramienta de su trabajo pudiera caer, causando una desgracia.

Otros comentan, que romper un espejo equivale a tener siete años de mala suerte. ¿Cómo asociar esto a una racha de resultados negativos? Tal vez sea más fácil achacar a un caso como éste, para “comprobar” que la mala suerte nos persigue y que durará por un período prolongado de tiempo, a tal grado de creer que se está cumpliendo el “augurio”.

Las cosas buenas y malas sucederán todo el tiempo. Son sucesos en los cuales, nuestra preparación, habilidad y carácter para hacerles frente, son los que harán lo bueno o lo malo, dependiendo del objetivo que pretendemos alcanzar.

La suerte para muchos no existe. La negatividad o positividad de esto, depende de las circunstancias que la vida misma “acomoda” para cada uno. Estar en el momento preciso siempre será un motivo de alegría o desventura, según el caso, para poder aplicar el calificativo a nuestro destino.

Todo esto podemos resumirlo, en que mientras las cosas las tomemos de la mejor manera, aceptando el resultado obtenido y sin dañar a los demás, siempre será mucho más fácil poder seguir adelante.


“El conocimiento habla
y la sabiduría escucha”
(Jimi Hendrix, 1942-1970).