domingo, 22 de marzo de 2020

TIERRA PROHIBIDA: "El peligroso puente termina conduciendo la parte alta de un enorme castillo. El jinete entra y comienza su descenso. Una vez abajo, en la sala principal, es recibido por 16 imponentes estatuas de piedra. No tarda mucho para que una inquietante voz entre en escena y se comunique con el recién llegado".



LA TIERRA PROHIBIDA: RELATANDO “SOMBRA DE LOS COLOSOS”

U
na historia que quedó marcada en la mente de la mayoría de los aficionados a los videojuegos, fue “Shadow of the Colossus” (Sombra de los Colosos). Lanzado en 2005 y desarrollado por Team ICO, bajo la dirección de Fumito Ueda. Una trama que fue aplaudida por su argumento y desarrollo, logrando captar la atención de la audiencia y siendo reconocida como el “juego del año”.

Al poco tiempo de comenzar, el usuario vislumbra la luna. Al instante, una melodía afligida inundará todo el ambiente nocturno. La cámara se mueve y nos revela un paisaje montañoso, en el que transita peligrosamente un jinete. Luego de indicar a su yegua que salte hacia adelante, esquivando el precipicio mortal, nos percatamos que el caballero parece llevar consigo un bulto. Sin más, continúa prosiguiendo su camino a través del accidentado terreno.

Después de pasar junto a un pequeño manto de agua, el amanecer finalmente llega, sólo para que comience a caer una lluvia leve. El misterioso jinete continúa andando, mientras a su alrededor se proyecta una exuberante vegetación. Es entonces cuando aparece ante nosotros, una estrecha grieta extendida a lo largo de dos muros de gran altura. El personaje entra sin vacilar; siendo entonces, cuando la sorpresa se vuelve aún mayor, al revelarse un puente muy estrecho de proporciones colosales que cruza a lo largo de la mitad de una tierra misteriosa.

El peligroso puente termina para conducirnos a la parte alta de un enorme edificio con apariencia de castillo. El jinete entra y comienza su descenso a través de una escalera circular que lo llevará a la base del inmueble. Una vez abajo, en la sala principal, es recibido por 16 imponentes estatuas de piedra, que lo único que logran es confundir todavía más al espectador. En medio de estos, el personaje continúa su trayecto hasta llegar a una plataforma de piedra al final de la amplia sala, en donde, tras bajar de su yegua, colocará el misterioso bulto. Deshaciéndose del manto que le cubría, se descubre que se trata de una mujer que yace inconsciente.

No tarda mucho para que una inquietante voz entre en escena y se comunique con el recién llegado. Se trata del legendario demonio “Dormin”, capaz de controlar las almas de los muertos, y a quien Wander (nuestro personaje) le solicita que haga volver a la joven (Mono), quien fuera víctima de un sacrificio por tener un destino maldito. Dormin, en tono sarcástico, le cuestiona si acaso lo que le pide: “no va en contra de las leyes de los mortales”.

Acto seguido, Dormin le dice que, sin embargo, existe la posibilidad gracias a la espada que Wander ha robado y que ahora porta. Le pide que dirija su mirada hacia los 16 ídolos de la habitación, los cuales deberán ser destruidos; excepto, que ningún mortal podría hacerlo. La única manera de derribarlos es destruyendo a las 16 criaturas colosales que cada uno de ellos encarna y que rondan en algún punto de la vasta Tierra Prohibida.

Wander, decidido, inicia su aventura acompañado de su yegua “Agro”, explorando el inmenso escenario. Cada vez que triunfa sobre un coloso, una misteriosa sombra emerge de la criatura: se trata de un fragmento del alma o esencia de Dormin, quien fuera confinado bajo una poderosa magia para contener su poder en el cuerpo de los colosos. Y así, poco a poco, después de un largo enfrentamiento con los colosos, el demonio se irá reconstituyendo progresivamente.

A su vez, conforme se avanza en la historia, Mono, a pesar de permanecer muerta, parece mostrar mejoría, mientras que el semblante de Wander empeora, mostrando un ennegrecimiento corporal. Lo que él ignora, es que está siendo perseguido por un chamán conocido como Lord Emon, quien busca evitar que Dormin sea liberado otra vez.

Los colosos son criaturas constituidas a base de piedra, en cuyo cuerpo se aprecian “construcciones”, como si sobre ellos alguien hubiese edificado. Sólo que se encuentran en un estado de ruinas, al igual que el resto de los escenarios de la Tierra Prohibida. Es por ello, que es muy difícil para un guerrero vencerlos, pues sólo cuentan con algunos puntos débiles que se localizan en sitios muy peligrosos de sus cuerpos.

La mayoría de ellos son criaturas tranquilas, que suelen atacar sólo porque son agredidas, como es el caso de Wander. Sus aspectos son semejantes, mas no iguales, a la de diversos animales, pero con toques fantásticos: oso, caballo, lagarto, serpiente, águila, toro, perro, entre otros.

Para cuando el último coloso finalmente es derribado, Lord Emon y su séquito han llegado ya a la Tierra Prohibida, sólo para percatarse de que Wander ha sido poseído por Dormin. Tras un breve enfrentamiento con la entidad, quien se ha apoderado de quien fuera nuestro protagonista, el chamán logra detener al demonio con una magia poderosa procedente de la espada que fuera robada, para así sacar a Dormin del cuerpo de Wander.

Mientras estos huyen a toda prisa, el puente del inicio de la historia se va destruyendo por una fuerza misteriosa, de modo que la única entrada a la Tierra Prohibida ha desaparecido para que nadie más ose penetrarla; a lo que Lord Emon exclama antes de marcharse, que espera que algún día Wander comprenda su error.

Mientras tanto, en el castillo de la Tierra Prohibida, luego de un largo letargo, Mono sorprendentemente abre los ojos y se levanta sin tener idea de lo que ha ocurrido. Pese a todo, Dormin cumplió con el trato de resucitarla. No mucho después de empezar a andar, la joven se encuentra con Agro, la yegua, y se dirigen juntas a las escaleras que dan acceso a lo alto del castillo donde todo comenzó.

En el camino, Mono encuentra un bebé extraño, que tiene en su cabeza lo que parecen dos cuernos, y que tal parece tratarse de Wander, quien fuera convertido a causa de los efectos de la magia como único modo de expulsar a la entidad de él. Ella decide cuidarlo, quedándose a vivir en la Tierra Prohibida ahora sellada por la ausencia del puente, culminando así “Sombra de los Colosos”.

Se dice que, de este niño, posteriormente surgiría un pueblo caracterizado por tener dos cuernos, símbolo de una terrible maldición, la cual fuera fruto de los errores de Wander. Pero la continuación de dicha historia corresponde a otro título que continúa esta narrativa bajo el nombre de "Ico".

La experiencia que brinda el juego, al espectador, es la de una sensación de pequeñez en todo momento, gracias a los enfoques que la cámara genera, apoyada por la música de ambiente que termina por enfatizar el entorno de proporciones gigantescas.

En un artículo publicado por Israel Fernández el 30 de enero de 2018 en el sitio web “Xataca” y que se titula: “13 años después, el mensaje de 'Shadow of the Colossus' sigue siendo una incómoda rara avis en el mundo de los videojuegos”, comparte una interpretación interesante, en la que equipara a Wander con “Dante”, y a Mono con “Beatriz” de la Divina Comedia.

En este sentido, Wander —quien conforme avanza el juego va siendo consumido por Dormin—, sería representación del egoísmo; mientras que Mono encarnaría la virtud, simbolizada a través de sus blancas ropas y la llegada progresiva hacia ella de palomas, símbolo de la paz, conforme transita la historia.


“El conocimiento habla
Y la sabiduría escucha”
(Jimi Hendrix, 1942-1970).