domingo, 5 de abril de 2020

REPTILIANOS: "La universalidad de las serpientes ha sido objeto de un carácter sagrado y divino, lo que se ha hecho presente en múltiples civilizaciones antiguas. Gracias a esto, se ha vinculado a los reptilianos como forjadores de la humanidad, dotándola de conocimiento para su progreso".



REPTILIANOS: HUMANOIDES ENTRE NOSOTROS

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entro de la mitología hinduista se encuentran relatos sobre los nagas, quienes eran considerados semidioses con forma de serpiente. En la actualidad, en el norte de la India, se localizan algunas comunidades, las cuales afirman que son descendientes de estas entidades, llamándose a sí mismos como “naga vanshi”, que quiere decir: descendientes de los nagas.

La universalidad de las serpientes ha sido objeto de un carácter sagrado y divino, lo que se ha hecho presente en múltiples civilizaciones antiguas como la egipcia, mesopotámica, hinduista, japonesa, china, mesoamericana, sudamericana, judaica, entre otras. Gracias a esto, se ha vinculado a los seres reptilianos como forjadores de la humanidad, dotándola de conocimiento para su progreso.

Tanto es así, que los chinos creían que sus deidades fundadoras compartían rasgos reptiles y humanos. Caso similar lo encontramos en la cultura tolteca y maya con Quetzalcóatl (o Kukulkán), donde el dios civilizador poseía atributos serpentinos.

En el Antiguo Egipto tenían al dios sobek, entidad que encarnaba a un hombre con cabeza de cocodrilo, a quien se le debía la creación del mundo, quien emergió de las aguas primigenias para crear a la raza humana.

Durante investigaciones y excavaciones llevadas a cabo en 1923, bajo el mando del arqueólogo británico Sir Leonard Woolley en la antigua ciudad sumeria de Ur, se descubrieron extraños objetos de arcilla que databan del año 4 mil a. C. Entre estos artefactos se encontraron figuras humanoides con aspecto de reptil, posibles representaciones de dioses sumerios.

Entre los sitios que han dado lugar a la creencia de la presencia de estos seres entre nosotros, destacan el Parque Nacional Phong Nha Ke Bang en Vietnam y la parte alta de los Andes peruanos, en Cusco. En el Parque vietnamita se localiza un sistema de cuevas impresionante llamado Hang Son Doong, de una longitud de 5 kilómetros y una sección de 200 metros de altura con 170 metros de ancho; la cual, se dice que cuenta con una antigüedad cercana a los 3 millones de años, teniendo su propio ecosistema selvático con suministro de agua.

El descubrimiento de estas cuevas se dio de forma accidental, cuando un leñador —al estar realizando su actividad—, dio con la imponente estructura rocosa. Pero, no sólo eso. En su relato, el hombre afirma haber tenido un encuentro impactante con un ser, al que describió como un ‘dragón humanoide’. El sitio fue posteriormente abierto al público en el año 2013, siendo común la continuación de avistamientos y relatos de este tipo sobre criaturas reptiloides en el área, por los visitantes.

El otro sitio mencionado anteriormente, Cusco, en Perú, ha sido también objeto de extraños acontecimientos que se relacionan con la presencia de estos seres. Según los incas, en sus historias, así como culturas más antiguas a ellos, afirmaban que las grandes estructuras de piedra que existen en el lugar fueron obra de una raza con estas características reptilianas.

Según testimonios de personas que entraron en contacto con estas entidades, los describen con rasgos humanoides con piel semejante a la de los lagartos, o escamosa como las serpientes. La altura puede ser variable, llegando a superar los 2 metros de alto en algunos ejemplares.

¿Mito o realidad? Lo cierto es que cada vez este tema es abordado por mucha más gente.


“El conocimiento habla
y la sabiduría escucha”
(Jimi Hendrix, 1942-1970).