lunes, 22 de junio de 2020

HOSPITALES: "Si bien es cierto que, en toda época histórica las personas han buscado sanar a sus seres queridos, hablar de establecimientos con la capacidad de alojar a individuos con distintos padecimientos, ya es otra cosa. Es a la Persia de antaño a quien la historia coloca como pionera en este ámbito".

Fuente de la imagen: Pixabay.

HOSPITALES: CLAVES EN LA HISTORIA DE LA SALUD 

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os hospitales son edificios destinados a la atención médica de los ciudadanos, clasificándose en públicos y privados, contando con la infraestructura correspondiente en materia de enfermería, medicina, instrumentación y equipo para prestar un servicio adecuado. Los hay de distintos niveles y suelen estar ubicados en puntos estratégicos a fin de cubrir las necesidades de la población. 

Y aunque hoy en día estamos muy familiarizados con este tipo de instalaciones, esto no siempre fue así. Se dice que el término “hospital” se deriva de la palabra “huésped” en latín. Si bien es cierto que, en toda época histórica las personas han buscado sanar a sus seres queridos, hablar de establecimientos con la capacidad de alojar a cierta cantidad de individuos con distintos padecimientos, ya es otra cosa. 

 Es a la Persia de antaño (actual Irán) —en los tiempos de la Dinastía Sasánida—, a quien la historia coloca como pionera en este ámbito. Se sabe que los persas llegaron a conocer los trabajos del emperador indo Asóka, encontrando inspiración en sus palabras: “Tratamiento médico para hombres y tratamiento médico para animales. Donde no se encontraron hierbas medicinales aptas para hombres y animales, se importaron y se cultivaron”. 

Sobre siglos anteriores, se tiene registro que la atención médica en masa iba enfocada a los soldados heridos y enfermos, como fue el caso de los “valetudinaria” de los romanos, construidos en la época del Emperador Augusto y cuya traducción era “buena salud”. 

En el caso de Egipto, los escribas (o “servidores de Ra”), sanadores y sacerdotes contaban no sólo con un amplio saber, sino con instrumentos para tal fin; a tal grado, que la “Casa de Vida” —institución que fungía como centro de altos conocimientos en diversas disciplinas— se dedicaba también al resguardo sanitario. 

Por su parte, en los tiempos del Califato Omeya, tendría lugar uno de los primeros e importantes avances de la ciencia psiquiátrica, con la construcción del primer centro destinado a personas con desórdenes mentales en la ciudad de Bagdad. 

Retomando de nueva cuenta las aportaciones del Imperio Persa, se cree que fue gracias a los extranjeros —exiliados y perseguidos—, como el conocimiento médico floreció aún más en las tierras iranias. Y es que la persecución religiosa era un aspecto de suma relevancia que orilló a muchos individuos a huir de sus pueblos. Tal fue el caso de los bizantinos, los cuales llevaron consigo los avances griegos en esta materia. 

Por este motivo, durante el reinado de Cosroes I —cuyo epíteto era “Anushirvan” que quiere decir “alma inmortal”— surgió el Gran Hospital, como consecuencia de la recopilación y unificación de los conocimientos persas, griegos, indos, bizantinos y armenios, dando lugar al primer Bimaristán de la historia. Este vocablo persa significa “lugar de enfermos”; y allí, los pacientes eran atendidos según su padecimiento en salas especializadas y con un personal cualificado. Los sueldos del personal corrían a cargo del Estado. 

Por consiguiente, debido al alto interés intelectual y científico, por parte del rey Cosroe I en las distintas disciplinas del saber —aunado a su benevolente acogida hacia los perseguidos—, los griegos le otorgaron el título de “el Rey Filósofo de Platón”. 

 

“El conocimiento habla
y la sabiduría escucha”
(Jimi Hendrix, 1942-1970).