martes, 11 de febrero de 2020

LECTURA: "Lamentablemente, este hábito se va perdiendo poco a poco, dentro de una sociedad que cada día se ve más inmersa en lo que llamamos 'progreso'. Se ha podido apreciar la disminución de venta de libros. Y a las bibliotecas, reducir el número de visitantes".


LECTURA: EL CIMIENTO DEL CONOCIMIENTO

B
ien sabemos que la lectura es la base de la sapiencia y del conocimiento. Lamentablemente, este hábito se va perdiendo poco a poco, dentro de una sociedad que cada día se ve más inmersa en lo que llamamos “progreso”. Algo que se ha podido apreciar, es la disminución de establecimientos dedicados a la venta de libros. Y a las bibliotecas públicas, reducir el número de visitantes.

Con la facilidad que nos brinda el acceso a internet, hace que las tareas y las investigaciones se conviertan en divertidas, por decirlo de una forma amable; debido a que, más que información escrita, se trata de videos con tutoriales y explicaciones de los temas buscados.

No por eso, tenemos que descalificar estos métodos, ya que existen muchos contenidos de calidad que cumplen con la misión de informar y cultivar a nuestro cerebro. La otra cara de la moneda, a la cual nos referimos, es a la cantidad enorme de información errónea que puede estar circulando, confundiendo a quien las visualiza, creyendo tener una fuente confiable de información.

Por este motivo, siempre existirá la confianza que un buen libro nos puede dar; desde textos educativos y científicos, novelas y escritos de información variada. Siempre respaldada por autores y casas editoriales serios, que garantizan los contenidos para el buen aprendizaje.

La lectura, independientemente de aportarnos valiosa información, es benéfica para nuestro desarrollo cultural, nos ayuda a poder redactar y principalmente con la ortografía; lo que es una piedra en el zapato para una gran mayoría de personas, en todos los ámbitos de nuestra comunidad.

Cada vez son menos las personas, que gustan de hacer de la lectura una pasión. Es menos común apreciar en sitios, como parques, centros comerciales, restaurantes, cafeterías, aeropuertos y transporte público, a lectores que, con una naturalidad, extraían de sus bolsos un libro, y disponerse a disfrutar de su contenido. Al contrario, causan extrañeza, principalmente en los más jóvenes, quienes no han tenido la oportunidad de vivir esta experiencia.

Las revistas son otro ejemplo de lectura. Aunque hoy en día, proliferan las que se dedican a distribuir un contenido superficial, con temáticas enfocadas a las vidas de los famosos, viajes, distracciones, historietas y cosas por el estilo, que no resultan para un conocimiento del que se podría obtener algo más; teniendo únicamente, la consigna de entretener.

Aun así, existen revistas con un alto contenido cultural, que se destacan por ofrecer artículos que enriquecen al lector, con temas enfocados en historia, tradiciones, cultura, actualidad tecnológica, medicina, etc.; los cuales se pueden complementar con la información obtenida en internet.

Siempre resultará favorable y beneficioso traer un libro consigo. Aparte de ayudarnos a pasar un buen rato de entretenimiento, nos ayuda a pasar el tiempo de una forma agradable, mientras aprendemos y enriquecemos nuestro acervo personal.

Nuestros cimientos se basan en la educación, el respeto y la lectura.


“El conocimiento habla
y la sabiduría escucha”
(Jimi Hendrix, 1942-1970).