martes, 28 de enero de 2020

PAPAS FRITAS: "Se han convertido en un negocio exitosamente rentable. No existe un origen como tal, en lo que respecta a su invención y preparación. La versión que más se ha dado a conocer mundialmente, es la que inició en Bélgica, considerada parte de su comida típica".



PAPAS FRITAS: BOTANA LISTA PARA SERVIR

A
l escuchar a alguien decir que, tiene antojo de comer “papas fritas”, inmediatamente, nuestra reacción es de un contagio enorme por saborear esos deliciosos bastoncillos salados o en hojuelas, con algún otro tipo de condimento. El consumirlas, ha sido un deleite a través del tiempo, y no hay país en el mundo que no las conozca, por la exquisitez y felicidad que conlleva el disfrutarlas.

Al igual, que otros productos de consumo alimenticio, se les encuentran hoy en día, empaquetadas y disponibles en cualquier tipo de establecimiento de autoservicio. Como muchos productos, se iniciaron de manera común, es decir, en un hogar o en algún sitio que ofreciera venta de comida al público.

Las papas fritas se han convertido en un negocio exitosamente rentable. Me atrevo a decir, que existe un reducido porcentaje de personas que no gustan de consumirlas, en comparación con los millones que están impacientes por conseguir una bolsita o una porción, como complemento para acompañar sus alimentos.

No existe un origen como tal, de las papas fritas, en lo que respecta a su invención y preparación. La versión que más se ha dado a conocer mundialmente, es la que inició en Bélgica, considerada parte de su comida típica. Se relata que, tropas estadounidenses, durante la Primera Guerra Mundial, al encontrarse en territorio belga, deseaban comer algo en la que la preparación fuera rápida y de buen sabor; por lo que les ofrecieron la versión local, siendo del agrado de los solicitantes. Bien se sabe, que, en Bélgica, además de tener como idiomas oficiales al neerlandés y el alemán, también lo es el francés, dependiendo la región. Da la casualidad, que en el establecimiento donde cocinaron para los estadounidenses, se hablaba francés, y por consecuencia, es que a uno de ellos se le ocurrió llamarlas “Papas a la Francesa”.

Hay muchas formas y maneras de disfrutar de este manjar salado y de alto nivel de almidón. En Inglaterra acostumbran deleitarse comiendo pescado y papas fritas (Fish & Chips); en los Estados Unidos de Norteamérica, Canadá y México, las consumimos principalmente, en las cadenas de comida rápida. Esto es, únicamente, mencionando la zona norte del Continente Americano; ya que, gracias a la globalización, los establecimientos dedicados a la venta de productos, relacionados con las papas fritas, se han esparcido mundialmente.

Por otra parte, se encuentra la venta de papas fritas en envoltorios; listas para conseguirlas en cualquier tipo de establecimiento. Son muy prácticas para cualquier evento que se tenga de improviso, ya que sirven como botana. En los supermercados las encuentras, de igual manera, en bolsas de diferentes tamaños, así como con diferentes condimentos. En la zona de congelados, podrás encontrar papas cortadas en bastones, listas para que puedas freírlas en casa, y así, sorprender a la familia en el momento de ingerir los alimentos.

Si eres un poco más exigente para disfrutar de la papa frita, hay restaurantes que ofrecen, una o varias formas de prepararlas; un buen ejemplo puede ser la papa hash brown. En fin, depende de cada gusto, o si se prefiere, puedes hacerlas en casa de la forma tradicional.

En México, desde la etapa infantil, crecimos con una frase de cierta marca que se dedica a la comercialización de papas fritas. Debo ser honesto, al decir, que no se equivocaron: una vez que probamos una...  jamás será suficiente.


“El conocimiento habla
y la sabiduría escucha”
(Jimi Hendrix, 1942-1970).