lunes, 27 de enero de 2020

RELIQUIA: "Lo bonito de esta tradición es que cualquiera puede llegar a degustar, ya que el objetivo es compartir con los demás, en agradecimiento por el favor obtenido o solicitado al santo de la devoción, y que es un símbolo de humildad y buena voluntad".


RELIQUIA: ACCIÓN DE GRACIAS LAGUNERA

E
n Torreón, Coahuila, conocida como la “ciudad de los grandes esfuerzos” —frase atribuida al desaparecido cronista deportivo, Fernando Alonso Avilés, padre del conocido narrador, también deportivo, Emilio Fernando Alonso—, así como en toda la Comarca Lagunera, existe una tradición de muchos años, la cual fue adoptada y encontró un sitio en donde echar raíces.

Cobijada por los habitantes de esta zona geográfica de México, comprendida principalmente, por las ciudades duranguenses de Lerdo y Gómez Palacio, por un lado, y por Coahuila, la ya mencionada Torreón.

Me refiero a la emblemática “Reliquia”, tradición que está basada con tintes religiosos, que identifica a esta parte del norte de nuestro país. Dentro de la religión católica, se denomina “reliquias” a los restos mortuorios, totales o parciales, de los santos; esto se aplica también a objetos y vestimenta que pertenecieron a los susodichos, los cuales se consideran dignos de veneración.

En este caso, el significado es diferente, aunque tiene que ver mucho con el carácter religioso. Como todos sabemos, México es un país en donde la religión es algo más que importante, por lo que las encomiendas a diferentes santos son muy comunes. Y en donde la devoción a estos personajes de la fe, a quienes se les solicita un “favor” y a cambio, se ofrece una promesa o manda, es muy popular.

Ahí es, donde todo inicia. De acuerdo al santoral, en el día que corresponde al santo, año tras año, se llevará a cabo, en la casa de la familia donde se hizo la promesa, una serie de actividades, que inicia desde temprano; en donde la danza de “matachines” es la señal, que, en ese domicilio, se ofrecerá una Reliquia.

Después, se reza el Rosario y una vez terminado, se abre paso al banquete, que consta de distribuir comida a todos los asistentes y a todo aquél, que se presente a solicitar un plato con comida.

La comida que se reparte es para muchos, lo más importante y el objetivo principal de la Reliquia. Consta de “Asado de puerco”, que es carne de lomo o pierna de cerdo en un tipo de adobo de chile colorado, tomate, cebolla, ajo y especias. La otra mitad de la Reliquia, se basa en que se sirven siete tipos distintos de sopa de sémola de trigo (comúnmente llamadas “de pasta”), secas, no caldosas; aunque en ocasiones, una de las sopas de trigo, se puede sustituir por la de “semilla de melón”, igualmente rica. Como en todo festejo, por lo general, de beber puede haber cerveza y agua de sabor, según las condiciones de cada familia.

La gente hace filas para recibir una porción, que en caso de ser posible, pueden repetir plato, la cosa es quedar satisfechos. Se pueden apreciar los grandes cazos con comida, que bien pueden alimentar a una comunidad entera de forma gratuita. Lo bonito de esta tradición es que cualquiera puede llegar a degustar de la Reliquia, ya que el objetivo es compartir con los demás, en agradecimiento por el favor obtenido o solicitado al santo de la devoción, y que es un símbolo de humildad y buena voluntad.

Se dice que la comida tiene su significado. Mientras la carne de cerdo, alimenta al cuerpo, las siete sopas, alimentan el alma y representan a las siete virtudes, que confrontan a los siete pecados capitales.

Fiesta o tradición, lo que vale es que es un evento con abundancia de comida, que da identidad a una zona tan importante como lo es, la región lagunera.


“El conocimiento habla
y la sabiduría escucha”
(Jimi Hendrix, 1942-1970).