jueves, 6 de febrero de 2020

AMBULANTAJE: "Cuando no se vigilan las acciones, por parte de las autoridades competentes, se cae en la irregularidad, lo que propicia el aumento descontrolado en el número de comerciantes en esta modalidad; lo que conlleva a crear más competencia entre el gremio".



AMBULANTAJE: LA OTRA CARA DEL COMERCIO

U
na de las actividades económicas, que cada vez, va tomando fuerza a nivel internacional, sin duda alguna, es el comercio informal, también llamado: “comercio callejero” o “comercio ambulante”.

Basta con ver el crecimiento en el número de vendedores, en las principales áreas y sectores de las distintas poblaciones, con una gran cantidad de productos y a precios accesibles, en comparación a los comercios, de los llamados “formales” o “establecidos”.

Existe malestar por parte de los trabajadores del comercio formal, debido a la competencia que significa lidiar, con la desventaja que les ocasiona la desproporción en el pago de impuestos, seguro social y gastos indirectos, de entre los cuales, destacan la renta del local, servicios públicos y sueldo de empleados.

Puede considerarse como competencia desleal, pero se ha establecido una rivalidad entre ambos grupos, que, a pesar de existir margen para los dos, no deja de ser una incomodidad, tanto para uno como para el otro.

Una de las principales características del comercio informal, es la venta de productos extranjeros, muchos de los cuales, son ingresados de manera ilegal, lo que abarata los costos y los pone en ventaja con sus adversarios.

La piratería es otro factor que llega a ser representativo en este negocio, ya que, con productos de dudosa calidad y procedencia, logran acaparar a los consumidores; la mayoría por comprar imitaciones de mercancías parecidas a las originales, por los bajos precios y al no poder pagar por un artículo genuino.

No todo se basa en imitaciones o contrabando, también existen comerciantes ambulantes, que, de alguna forma, cumplen con ciertos requerimientos que les son impuestos por algunas autoridades; además de vender cosas dentro de la legalidad, lo que los hace un poco más confiables para los consumidores.

Desde aparatos electrónicos, ropa y comida, bajo el concepto del modelo “mercado sobre ruedas”, cada vez más, van acaparando lugares públicos, obstruyendo en muchos casos, vialidades y accesos, para los cuales no fueron diseñados.

Cuando no se vigilan las acciones, por parte de las autoridades competentes, se cae en la irregularidad, lo que propicia el aumento descontrolado en el número de comerciantes en esta modalidad; lo que conlleva a crear más competencia entre el gremio.

Lamentablemente, este tipo de comercio llega a causar perjuicios a la comunidad. La cantidad de basura generada por todos los locatarios, el robo de energía eléctrica, daños en fachadas de edificios y señalamientos, así como destrucción de parques públicos, son algunos ejemplos de la negatividad que hay alrededor del ambulantaje.

Lo más rescatable de todo, es la variedad de cosas que se pueden llegar a conseguir, siempre y cuando, la relación calidad/costo, esté dentro de los requerimientos de los compradores.


“El conocimiento habla
y la sabiduría escucha”
(Jimi Hendrix, 1942-1970).