miércoles, 4 de marzo de 2020

SILENT HILL: "La realidad que cada individuo percibe es independiente de la de los demás, pese a que vivamos y nos desenvolvamos juntos. ¿Qué da lugar a este encierro personal? Silent Hill es la manifestación del universo de cada persona. Una historia que nos hace reflexionar sobre la importancia de buscar la verdad".



SILENT HILL: EN BUSCA DE LA VERDAD

“No por mucho creer,
significa que es verdad”
(Friedrich Nietzsche)

E
n una publicación pasada hablamos sobre “Silent Hill” —historia de terror psicológico muy conocida—, haciendo mención sólo a una parte de este misterioso pueblo. Allí, se tocó lo referente a sus tres dimensiones (o mundos) que los pecadores recorren, cuando este lugar de modo inexplicable los “llama” para que le visiten.

Y como se explicó, dichas dimensiones bien podrían simbolizar los tres estratos de la mente (Consciente, Preconsciente e Inconsciente) y/o los tres lugares del destino final de las almas (Cielo, Purgatorio e Infierno); los cuales, misteriosamente, aquí se materializarían para todos aquellos que se sientan culpables de algo.

Sin embargo, queda la duda sobre qué es en sí lo que provoca, que exclusivamente en el pueblo de Silent Hill —y no en otra parte de la Tierra—, tengan lugar estos sucesos inexplicables y paranormales que escapan de toda lógica; a tal grado, que cada uno de los visitantes sea capaz de ver monstruos grotescos que, curiosamente, adoptan formas y simbolismo del pecado que llevan cargando y el cual se niegan a aceptar.

Como se mencionó, en Silent Hill hubo sangrientas matanzas en el pasado por la cuestión religiosa, al pretender los conquistadores imponer la suya a los nativos. De entrada, se trata de un pueblo fantasma. Pero ello no daría lugar a energías tan fuertes como para cambiar la realidad de este plano en donde nos hallamos.

Recordemos, ante todo, que esta historia tiene la particularidad de tratarse de una metáfora de la existencia que, a diario, cada uno de nosotros vive. Como es bien sabido, la realidad que cada individuo percibe es independiente de la de los demás, pese a que vivamos y nos desenvolvamos juntos. Esto, en primera, explica el porqué cada personaje de Silent Hill ve “monstruos” o “escenarios” distintos. Pero, ¿qué da lugar a este encierro o realidad personal? Al parecer, la historia intentaría dar tres soluciones posibles.

La primera recae en la cuestión religiosa. En el pueblo se rendía antiguamente culto a un dios desconocido, mismo que a la llegada de los conquistadores sería señalado como “el demonio”, haciendo desaparecer cualquier vestigio. Para los nativos, en cambio, el nuevo dogma no era el verdadero. Por lo que, años más tarde, el culto sería restablecido bajo el nombre de “La Orden”.

De manera breve, La Orden designa a esta extraña entidad como “Dios”, debido a que no se tiene certeza de su real naturaleza. Se cree, que es el ente responsable de todas las anormalidades y cambios de dimensiones que se viven en el pueblo. Es por ello, que, en los diferentes episodios de la historia, La Orden (quienes son los antagonistas) ha pretendido hacer que Dios nazca, pero sin éxito, gracias a la intervención de los protagonistas que impiden su desarrollo.

Lo curioso, es que “Dios” en los intentos por hacerle nacer, adquiere siempre diferentes “formas”, dependiendo de cómo se lo imagina quien dirige el proceso; adoptando una actitud benevolente hasta despiadada. En pocas palabras, la creencia que se tiene sobre algo —cuando se le desconoce realmente y hay variados puntos de vista—, modifica la realidad de cada uno de nosotros.

El segundo punto sería la salud. Independientemente de lo anterior, a Silent Hill también han concurrido enfermos mentales, y este factor es de igual forma motivo importante que influye en la percepción de la realidad. Por su parte, también se ha sabido de la presencia de personas adictas a determinadas sustancias nocivas, que, como es de esperarse, influyen en la percepción del consumidor.

En tercer lugar, encontramos una alternativa que la mayoría podría tomarla como la menos válida: la presencia de seres extraterrestres. Como se dijo en el artículo anterior, hay diferentes finales para cada historia dependiendo de las decisiones morales que elijamos en el transcurso. Uno de esos finales es el “UFO”, considerado como “final divertido”. Sin embargo, nada de lo que hay en Silent Hill está exento de simbolismo, y éste no sería la excepción. Podría pensarse, que estos seres superiores son los que propician los cambios de la realidad que se viven en las diferentes historias, al hacer uso de una tecnología sofisticada (incluso, pudiendo hacerse pasar por dioses para los antiguos).

En conclusión, Silent Hill es, en resumen, la manifestación del universo de cada persona. Una historia que nos hace reflexionar sobre la importancia de buscar la verdad para dirigir nuestras vidas de la forma más correcta, coherente y sabia; pese a que en nuestro camino, muchas veces encontremos infinidad de "monstruos" y "oscuridad" que busquen desalentarnos. Pero siempre luchando por alcanzar la luz.


“El conocimiento habla
y la sabiduría escucha”
(Jimi Hendrix, 1942-1970).