miércoles, 8 de abril de 2020

CHINA: "El ching se repartía entre ocho familias y se dividía en nueve fracciones, correspondiéndole una de las nueve partes a cada grupo familiar, y la restante la trabajaban conjuntamente para la nobleza, quien era la propietaria del campo chino. La producción obtenida correspondía como pago por el uso de la tierra".


CHINA: EL CAMPO EN LA ANTIGÜEDAD

E
l campo siempre ha sido la base del sostén de los pueblos. En el transcurso del tiempo, su uso ha sido esencial para el inicio del sedentarismo y ha sufrido múltiples reformas en cuanto a su distribución y forma de trabajo. Esto, dependiendo del tipo de gobierno y del país que se tratara.

En la China antigua, alrededor del año 8, bajo una época de acontecimientos agitados, políticamente hablando, un grupo denominado “Asociación de los Cejas Rojas”, llegaron al poder después de arrebatárselo a la administración en curso, cuyos resultados no eran los esperados por el pueblo. Lo anterior, debido en parte, a que el príncipe heredero era un menor de edad, lo que lo descartaba para gobernar adecuadamente.

Surgió del grupo rebelde Wang Mang, reconocido como uno de los grandes reformadores agrícolas de la Historia. En esos años, en el gigante asiático, la tierra era propiedad del Estado, lo que obligaba a los campesinos a rentar una porción de campo al gobierno, a cambio de un porcentaje de la cosecha obtenida.

En los años 1525-1028 a. C., durante tiempos de la Dinastía Shang, se llevó a cabo la primera reforma agrícola, a modo de cambio por considerar anticuado el sistema persistente. Se instituyó como base de repartición el ching, cuya superficie abarcaba 70 mil áreas, medida que estuvo sujeta a cambio durante el período de su empleo.

El ching se repartía entre ocho familias y se dividía en nueve fracciones, correspondiéndole una de las nueve partes a cada grupo familiar, y la restante la trabajaban conjuntamente para la nobleza, quien era la propietaria del campo chino. La producción obtenida de esa novena parte correspondía como pago por el uso de la tierra.

El Emperador de la Dinastía Qin, Qin Shi Huang, puso en marcha la construcción de la Gran Muralla, a la vez de erradicar el sistema ching, dando lugar a la propiedad privada, permitiendo que la tierra pudiera venderse. Cosa que aprovecharon los terratenientes, pese a estar conscientes del grado de pobreza de los campesinos, comprándoles a precios muy bajos sus tierras, y obligándolos a trabajarlas para ellos por una retribución mínima.

Fue entonces, cuando surgió en el escenario político la figura de Wang Mang, quien se autonombró Emperador formando la Dinastía Xin, expropiando las tierras y restableciendo, de nueva cuenta, el sistema ching. Decretó, con esto, la rotunda y tajante prohibición de la compraventa de terrenos e impidió el latifundismo.

Sus acciones encontraron repercusiones, al tener diferentes opositores a su sistema, los cuales terminaron por derrocarlo, dándole muerte. Su gobierno tuvo una duración de tan sólo 14 años, al ser eliminado por los nobles de la Dinastía Han, la cual, con su muerte, dio fin a la incipiente Dinastía Xin. Con esto, los vencedores se establecieron en el poder de la casa imperial de China.

Con la entrada de la nueva casa reinante, el sistema ching fue abolido, trayendo como consecuencia, que la tierra fuera objeto de comercio una vez más. Las familias acaudaladas se hicieron con grandes propiedades. Sin embargo, tiempo después, con la llegada de la Dinastía Tang, el Emperador Gaozu reintrodujo el sistema ching. Sería a mediados del siglo VII, cuando Japón decidió adoptar dicho sistema agrario, manteniéndose en vigor hasta entrado el siglo XIX.


“El conocimiento habla
y la sabiduría escucha”
(Jimi Hendrix, 1942-1970).