viernes, 28 de agosto de 2020

SALTO TÁNDEM: "El paracaídas rectangular lleva una reserva que cuenta con un dispositivo de apertura automático. Los saltos suelen ser desde una altura de 2700 metros a 4000 metros, o más. Dependiendo de ello, será la duración del descenso".

Fuente de la imagen: Pixabay.

SALTO TÁNDEM: PARACAIDISMO RECREATIVO 

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esde que el paracaídas surgió en la mente del hombre, la búsqueda de su invención fue infatigable. Ya a mediados del siglo IX, el matemático andalusí Abbás Ibn Firnás intentó poner en marcha uno de los primeros prototipos de la historia, llevándolo a sufrir algunas heridas tras el experimento. Pero esto no sería impedimento para que el sueño permaneciera latente en las generaciones de estudiosos posteriores. 

Aunque Leonardo da Vinci también mostró interés al respecto, no sería hasta el siglo XVIII cuando Louis-Sébastien Lenormand desarrollaría uno de los primeros artefactos funcionales para amortiguar la caída libre, convirtiéndose así en el inventor del moderno paracaídas. No obstante, se debate históricamente entre los franceses Jean-Pierre Blanchard y André Jacques Garneris, en cuanto a quién de los dos debe dársele el crédito como el primer ser humano en experimentar una caída libre. 

Las dos grandes Guerras Mundiales introducirían de forma significativa el empleo del paracaídas, siendo destinados como parte del equipamiento militar. Como es sabido, los paracaídas no solamente son empleados para frenar las caídas de objetos y personas, sino también apoyan en el aterrizaje de determinadas aeronaves, cuya pista resulta insuficiente para permitirles un descenso óptimo. 

Por su parte, la técnica del paracaidismo irradió de manera importante dentro de la aceptación del público, llegando a ser considerado un deporte aeronáutico reconocido por el Comité Olímpico Internacional. Hoy en día el número de practicantes es cada vez mayor, continuando en aumento y diferenciándose por modalidades: caída libre, en vuelo con paracaídas y saltos especiales. Si bien es cierto que los riesgos son siempre latentes, algo que debe señalarse es que sus lineamientos han ido evolucionando con el paso de los años, siendo posible afirmar que su práctica es segura. 

Es por este motivo, que muchos turistas optan por el denominado salto tándem, consistente en que un instructor en la materia se coloca un paracaídas doble o rectangular para sostener al interesado, debajo de él, con un arnés. El paracaídas rectangular lleva una reserva que cuenta con un dispositivo de apertura automático. Los saltos suelen ser desde una altura de 2700 metros a 4000 metros, o más. Dependiendo de ello, será la duración del descenso, mismo que podrá ser de algunos segundos hasta más de siete minutos. 

La persona deberá sujetar las barras encontradas en el enganche que le mantiene unida al instructor, hasta el momento en el que éste dé la orden de poder extender los brazos. Transcurrido un tiempo, el instructor, de nueva cuenta, indicará cuándo deberán sujetarse las barras para abrir el paracaídas. 

Para los interesados, entre los requisitos principales se exige el cumplir con la mayoría de edad, no tener un peso que rebase los 90 kilos, no padecer de problemas del corazón o de la espalda, así como el no consumo de bebidas alcohólicas o sustancias extrañas antes de la ejecución. 

De acuerdo con el testimonio de muchas personas, el tándem les hizo experimentar un cambio en su visión de la vida, haciéndolos más seguros de sí mismos y valorando, mucho más, a quienes les rodean. 

 

“El conocimiento habla
y la sabiduría escucha”
(Jimi Hendrix, 1942-1970).