miércoles, 22 de abril de 2020

COTORRA SERRANA: "Tras la pérdida de los bosques, se ocasiona que los acuíferos y manantiales se sequen; lo que hace que la cotorra serrana tenga que volar a otros territorios en busca de agua. En la actualidad, se encuentra en peligro de extinción, por lo que se han llevado a cabo acciones en pro de su conservación".



LA COTORRA SERRANA: EL AVE DE LOS PINOS

L
os bosques de coníferas fueron abundantes durante la última glaciación en la mayor parte del territorio mexicano. Esto permitió que la cotorra serrana tuviera un amplio campo para su desarrollo y evolución, a la vez que su hábitat se fue reduciendo conforme los glaciares se dirigieron hacia los polos.

Estas condiciones llevaron a los bosques de coníferas a lo que, hoy en día, sólo se puede observar en las zonas altas de las montañas, limitando como consecuencia, el hábitat de esta magnífica ave de la familia de los loros; dividiendo en dos zonas su población: una en la Sierra Madre Oriental y la otra en la Sierra Madre Occidental.

Esto dio lugar a que, con el transcurso del tiempo, aparecieran dos especies de esta ave: la cotorra serrana oriental de frente marrón (Rhynchopsitta terrisi) y la cotorra serrana occidental de frente roja (Rhynchopsitta pachyrhyncha). Utilizando los pinos para realizar sus nidos y conseguir su alimento, estas aves establecieron su hábitat, encontrando abrigo y refugio.

Con una alimentación basada en piñones y valiéndose de su poderoso pico, logran abrir sin dificultad las piñas para extraer de ellas sus semillas, las cuales contienen un alto valor nutrimental, convirtiéndolas en su alimento primordial. Cabe mencionar que estas aves son muy sociables, que gustan de relacionarse con el resto de su grupo, ya que acostumbran a vivir en parvada.

Debido a que la producción de piñones no es uniforme año con año, ha representado un serio problema para la supervivencia de la cotorra serrana; lo que apenas satisface a las pequeñas comunidades existentes. Lo anterior, aunado a que la maduración de las semillas tiene lugar a finales del verano y principios del otoño, ha traído como consecuencia que la época de reproducción se ajuste al período mencionado.

Lamentablemente, el hábitat de estas especies se ha visto afectado por diversos factores, principalmente por la mano del hombre, que al talar los bosques ha reducido considerablemente la cantidad de estos, logrando un daño irreversible para la preservación de las colonias de aves. Sumado a ello, hacemos mención de los incendios forestales que se llegan a presentar y que mucho daño han acarreado a su ecosistema. A su vez, la población se ha visto disminuida por la depredación por parte de cacomixtles, mapaches y aves rapaces.

Una cosa lleva a la otra. Tras la pérdida de la vegetación y de los bosques, se ocasiona que los acuíferos y manantiales se sequen; lo que hace que la cotorra serrana tenga que volar a otros territorios en busca de agua.

En la actualidad, la cotorra serrana se encuentra en peligro de extinción, por lo que se han llevado a cabo acciones —en años anteriores—, en pro de su conservación, como lo es el Santuario El Taray, localizado en la Sierra de Arteaga en el Estado mexicano de Coahuila, correspondiente a la Sierra Madre Oriental. A su vez, en sitios serranos como Las Bufas en Durango, así como en Bisaloachic y la Mesa de las Guacamayas en el Estado de Chihuahua, se ha pretendido salvar a esta importante especie de la extinción.


“El conocimiento habla
y la sabiduría escucha”
(Jimi Hendrix, 1942-1970).