miércoles, 29 de abril de 2020

TIRANÍA: "Erróneamente se asocia como abuso de autoridad, prepotencia, opresión o esclavitud, de parte del gobierno de una nación hacia el pueblo. En realidad, esto no es así, puesto que una Tiranía es el gobierno de un sólo hombre con el auspicio de un sector marcado de la población".



TIRANÍA: MÁS QUE UN GOBIERNO IMPUESTO

E
l concepto de Tiranía, erróneamente se le asocia como sinónimo de abuso de autoridad, prepotencia, opresión, o incluso, de esclavitud, de parte del gobierno de una nación hacia el pueblo. En realidad, esto no es así, puesto que una Tiranía es el gobierno de un sólo hombre con el auspicio de un sector marcado de la población.

Para los antiguos griegos, esta palabra estaba desprovista de una esencia negativa, ya que, si bien es cierto que un tirano era aquel hombre que ostentaba el poder, muchos de ellos gozaban de una excelente popularidad y del aprecio de los habitantes. Efectivamente, puede decirse que la naturaleza de su gobierno era ilegítima, toda vez que accedía al poder por una vía distinta a la que el derecho o la costumbre estipulaban (linaje, elección popular, etc.), o incluso, impuesto directamente por la población.

Una de las Tiranías de la Grecia Antigua fue la que marcó la transición entre la Oligarquía y la Democracia, en donde las ciudades florecieron en la actividad comercial y mercantil, a la vez que la Aristocracia no contaba con el control y el poder en el gobierno. En muchas situaciones, el tirano era miembro de la clase noble, el cual buscaba el apoyo del resto de los estratos sociales, a cambio de beneficiarles políticamente; lo cual se veía reflejado en las mejoras públicas. Todo esto en busca de mantener su presencia en los siguientes períodos.

Ejemplos de tiranos serían los jonios, como Polícrates de Samos, quien se esmeró en elevar la calidad de vida de su pueblo; Pítaco de Mitilene, conocido como uno de los siete sabios de Grecia, quien perdonó la vida del asesino de su hijo; Trasíbulo de Mileto, gran defensor de su ciudad; y Lígdamis de Naxos, quien impulsó la obra pública. Es por ello, que a Jonia se le considera la cuna de la Tiranía, al igual que del crecimiento mercantil y artesanal del mundo griego.

Otros casos de Tiranía abarcaban a aquellos individuos procedentes del medio militar (“Tiranía Helenística”), quienes conseguían el poder a través de la fuerza que les daba el ejército, formado por soldados mercenarios. Esto se presentó, principalmente, en la Grecia europea y en Asia Menor, diferenciándose de la “Tiranía Arcaica”, en la cual, como fue mencionado, los soberanos descendían de un linaje aristocrático.

Otros de los factores que diferenciaba a estos dos tipos de Tiranías, radicaba en que la Tiranía Arcaica tuvo como enemiga a la aristocracia gentilicia; mientras que la Tiranía Helenística tuvo enemistad con la clase acomodada y la clase popular.

Resumiendo, mientras la Tiranía Arcaica se basaba en un reglamento general paralelo al crecimiento de las ciudades, la Tiranía Helenística, con el tiempo, influyó en el proceso de enviciamiento, crisis y desintegración en la organización de las ciudades griegas. Por eso, es importante no confundir, cuando del término “tiranía” se habla; ya que dista mucho de su interpretación a la que es sujeta hoy en día.


“El conocimiento habla
y la sabiduría escucha”
(Jimi Hendrix, 1942-1970).