sábado, 23 de mayo de 2020

COLINDANCIAS VERDES: "Existe un estilo ecológico que, además de brindar un aspecto llamativo y agradable, está provisto de vida, aparte de resultar económico, en comparación con otras opciones. Se trata de arbustos que, con un buen cuidado y mantenimiento, pueden ofrecer un resultado satisfactorio".


COLINDANCIAS VERDES: LINDEROS ECOLÓGICOS 

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in duda alguna, una parte importante al contar con una vivienda, es la privacidad y, desde luego, que esté acompañada de un diseño original. Las colindancias se han vuelto un factor importante para mantener una buena relación con nuestros vecinos, evitando los conflictos comunes por no contar con una división apropiada entre las propiedades. 

Pueden existir diferentes métodos constructivos que nos brinden la seguridad necesaria. Materiales como: ladrillos, piedras, madera y elementos metálicos —como herrería y mallas—, son algunos de los ejemplos con los que los linderos pueden ser delimitados. Todo depende del gusto, del estilo y de la economía personal para elegir entre varias opciones. 

Sin embargo, existe un estilo 100% ecológico que, además de brindar un aspecto llamativo y agradable, está provisto de vida, aparte de resultar económico, en comparación con los anteriores. Se trata de arbustos que, con un buen cuidado y mantenimiento, pueden ofrecer un resultado satisfactorio. 

Las plantas, en agrupaciones homogéneas y en línea recta, son una buena idea para aislarse del exterior. Conocidas como “vallas vivas”, pueden dar la seguridad deseada. Incluso, si se cuenta con un amplio jardín, se pueden emplear como “muros interiores” con huecos, simulando ventanas y propiciando una sensación de buen gusto. 

Existen ventajas que favorecen este tipo de instalación. El principal es el económico; a su vez, es capaz de brindar una mejor temperatura y una eficaz ventilación, evitando cualquier tipo de turbulencia. Esto, sin contar, la estética adicional por la posible presencia de aves y el cambio de las estaciones reflejado en la tonalidad de las hojas, la floración, entre otros. 

Para elegir las plantas adecuadas, debe tomarse en cuenta las condiciones del suelo y clima del lugar; considerando el tipo de aislamiento deseado, para lo que el tipo de hoja es fundamental (persistente, caduca, semi persistente o marcescente). 

Otro aspecto necesario es la rapidez de desarrollo de las plantas, ya que de esto depende la altura proyectada dentro de un tiempo adecuado. Se recomienda, como una medida de seguridad adicional, contemplar arbustos con espinas para disminuir el riesgo de invasión. 

Existen dos tipos de divisiones con arbustos y plantas: formales e informales. Con los primeros se pueden realizar diseños atractivos, gracias al tipo de corte y poda, logrando formas de almenas, bolas, curvas y variadas figuras; con lo cual, la Topiaria es manifiesta en todo su esplendor. 

Para lograr lo anterior, se necesitan plantas resistentes a los cortes y con un denso follaje; para lograr una uniformidad que se integre con el resto del jardín. Grandes pantallas arbóreas o pasillos abovedados, son ejemplos de un estilo formal. 

Para el estilo informal no se requiere de tanto mantenimiento y corte (a diferencia de su contraparte), y permite mayor variación en texturas y colores. Va más de acuerdo con un estilo paisajista y necesita de un mayor espacio, dejando crecer a las plantas casi en total libertad. El límite de especies es amplio, a gusto del propietario. La división informal puede efectuarse, ya sea con un solo tipo de planta, o de varias. 

Cabe recordar que el cuidado de la tierra es básico, por lo que es necesario abonar, en dado caso, al igual que un sistema de drenaje y programar los cortes dependiendo el tipo: ya sea tres veces al año para los formales, y uno para los informales, en promedio. Todo dependerá de la circunstancia en particular. 

 

“El conocimiento habla
y la sabiduría escucha”
(Jimi Hendrix, 1942-1970).