viernes, 15 de mayo de 2020

FONDO OCEÁNICO: "Hablando de las zonas de mayor profundidad, a la luz solar le es imposible acceder. Esto produjo que los investigadores teorizaran como improbable la existencia de vida, al considerarse que la oscuridad y las bajas temperaturas no podían ser condiciones favorables para la supervivencia".


FONDO OCEÁNICO: ENIGMA Y SORPRESA 

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n increíble y sorprendente mundo yace oculto a nuestros ojos desde hace miles de años. Su enigma lo ha hecho verse envuelto en el misterio desde siempre. Hoy, gracias a la ciencia, algo de él hemos podido finalmente atisbar. El mundo acuático no sólo alberga una exótica flora y fauna. En sus profundidades se extienden impresionantes volcanes, así como cordilleras de varios kilómetros.

Hablando de las zonas de mayor profundidad de los océanos, a la luz solar le es imposible acceder. Esto produjo que los investigadores, en un principio, teorizaran como improbable la existencia de vida en el fondo marino, al considerarse que la oscuridad y las bajas temperaturas no podían ser condiciones favorables para la supervivencia. 

Sería en el año de 1977, cuando entraría en el escenario histórico el famoso sumergible Alvin (DSV-2), que fue capaz de descender a casi 2 mil quinientos metros de profundidad para estudiar la Falla de Galápagos, situada en el Océano Pacífico. Ahora bien, la roca fundida que procede de los interiores del planeta tiende a escapar a través de grietas —o fisuras— formadas en la corteza terrestre, las cuales reciben el nombre de fallas, soliendo marcar los límites de las placas tectónicas. 

En su aventura, los científicos pudieron percatarse de la salida de agua a través de dichas fisuras y de los llamados fumadores negros, que son aberturas por donde el agua sale en forma burbujeante. Estos poderosos chorros llegan a alcanzar temperaturas cercanas a los 340°C y, lo que es más sorprendente: son pieza clave para la existencia de bacterias, al igual que de algunos tipos de almejas, lombrices, moluscos, peces y plantas. Para entender esto, es necesario mencionar que, el agua —a medida que va saliendo de las grietas— se va enfriando al interactuar con el exterior, dando lugar a un ambiente templado, apto para la vida. 

No menos relevante fue el descubrir que los fumadores negros arrojan importantes volúmenes de agua que, a pesar de ser caliente, es rica en minerales y elementos químicos. Los yacimientos de cobre, manganeso, plata, zinc, hierro, entre otros —producto de esta actividad—, son valiosos para los seres humanos. 

El descubrimiento hizo a los investigadores replantearse todo de nueva cuenta, pues dicha biodiversidad de las profundidades oceánicas debía tener una explicación razonable —independientemente de la temperatura—, al ser la luz solar un elemento imprescindible y dado que ésta, evidentemente, no alcanzaba a penetrar hasta dicha zona. Lo anterior hacía desechar al proceso de la fotosíntesis —dependiente de la presencia del sol—, como posible solución a la interrogante. 

Las investigaciones arrojaron luz al respecto: las bacterias que proliferan en las cercanías de las grietas son las que se colocan al frente de la alimentación de los seres vivos allí residentes. Estos microorganismos son del tipo quimiosintéticos, porque llevan a cabo un proceso conocido como quimiosíntesis o quimioautotrofía, por el cual son capaces de obtener alimento por medio de la energía química para subsistir. Las bacterias son, por consecuencia, el alimento de moluscos, ostras y lombrices, entre otras de las especies de la zona oscura. 

 

“El conocimiento habla
y la sabiduría escucha”
(Jimi Hendrix, 1942-1970).