sábado, 27 de junio de 2020

LOS JUANINOS: "Contaba con acabados de gran lujo, causando una severa crítica en el entorno social, lo que condujo a su cesión a la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios (los Juaninos). Bajo las Leyes de Reforma, las cuales tenían el objetivo de separar la Iglesia y el Estado, el inmueble fue secularizado".

Fuente de la imagen: Trip.com.

LOS JUANINOS: DE HOSPITAL A HOTEL COLONIAL 

M

éxico cuenta con una riqueza cultural que va más allá de las tradiciones indígenas, las cuales han significado parte del sello de este país latinoamericano. Así como existen estas costumbres, también hay ciudades coloniales que, con su encanto, han logrado atraer a visitantes nacionales como extranjeros. 

Tal es el caso de Morelia, la capital del Estado de Michoacán, la cual cuenta con un Centro Histórico con edificios de los siglos XVI, XVII, XVIII y XIX, lo que le valió el nombramiento de Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO, en el mes de diciembre de 1991, al contar con una grandiosa arquitectura colonial que pocas ciudades poseen. 

Dentro de muchos edificios históricos, destacan la Catedral de la Transfiguración del Señor, el Acueducto de Morelia, el Palacio de Gobierno de Michoacán, el Centro Cultural Clavijero y muchos otros más, por lo que nos faltaría espacio para describir a cada uno de ellos. 

En este artículo no nos referiremos a ninguno de los que anteriormente se mencionaron. Hablaremos de un singular edificio, hermoso y singular del siglo XVII, que ha sufrido cambios en su organización, así como de nombre en varias ocasiones; pero no por eso ha dejado de ser una joya colonial, iniciando su vida como el Palacio Episcopal. 

Ubicado en el núcleo de la ciudad de Morelia, este inmueble ha tenido que ser preservado, como todas las construcciones de su tipo; lo que ha significado una tarea ardua y de mucha atención, no sólo de la capital michoacana, sino de todas las ciudades del país, que detallan con sus edificaciones un legado histórico, con tal de adaptarlas a las circunstancias de la modernidad, mediante el apoyo de organismos públicos y privados, a fin de hacerlos funcionales y aprovechar su historia con la vida actual. 

Algo en donde se puede referenciar este aprovechamiento, es en el antiguo Palacio Episcopal, el cual fuera construido en el año 1685 por instrucciones del Virrey Capitán General de la Nueva España y Obispo, Don Juan de Ortega Cano Montañés y Patiño. El edificio contaba con acabados de gran lujo, causando una severa crítica en el entorno social, lo que condujo a su cesión a la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios (los Juaninos) a principios del siglo XVIII, transformándose en el Hospital Real de San José para después cambiar a Real Hospital de San Juan de Dios, donde cumplió con su misión por más de cien años. 

Bajo las Leyes de Reforma —durante los gobiernos de Juan Álvarez, Ignacio Comonfort y Benito Juárez, las cuales tenían el objetivo principal de separar la Iglesia y el Estado—, el inmueble fue secularizado y vendido en 1858. Sería hasta 1886, cuando fuese remodelado y acondicionado para servir como hotel, a manos del Ingeniero Guillermo Wodon de Sorinne, bajo el nombre de Hotel Oseguera, el cual sería el mejor de la época. 

Con el paso de los años, el edificio sufrió deterioro y abandono. Fue hasta 1998 cuando un proyecto interesante dio paso a lo que es hoy en día: el Hotel Los Juaninos (nombre en honor de sus antiguos ocupantes), devolviéndole la vida, ornamentado con una mezcla de estilos colonial, neoclásico, romántico, gótico e indígena y decorado con mobiliario francés; preservando parte de su anterior etapa, como lo son: ventanas, puertas, arcos, techos, cancelería y tinas de baño; guardando la delicada ornamentación art-nouveau. 

Con una excelente ubicación en el Centro Histórico de Morelia, es un lugar donde se puede observar el presente y respirar el pasado. 

 

“El conocimiento habla
y la sabiduría escucha”
(Jimi Hendrix, 1942-1970).