jueves, 18 de junio de 2020

QUINAMETZIN (GIGANTES): "El historiador Fernández de Echeverría y Veytia indica que los naturales no dieron detalles exactos sobre sus proporciones, pero enfatizaron la altura de estos seres, lo cual coincidía con los vestigios óseos que fueron encontrados y que denotaban una singular corpulencia".

Yum Kaax, dios de la agricultura.

QUINAMETZIN: LOS GIGANTES DEL MÉXICO PREHISPÁNICO 

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os gigantes han sido un punto recurrente en las distintas historias de antaño. Una cuestión que ha adquirido tintes fascinantes en nuestros tiempos, gracias a la influencia, en gran medida, de la industria cinematográfica. Si bien es cierto que ha sido objeto de lucro y de burlas por la generación, alteración y falsificación de representaciones visuales a través de los distintos medios de difusión, cabe señalar que este tópico ha formado parte importante del folclore antiguo. 

Y Mesoamérica no fue la excepción. Ya en su famoso título “Historia Antigua de Méjico” —continuación de la inconclusa obra del cronista novohispano Lorenzo Boturini—, el historiador del siglo XVIII, Mariano Fernández de Echeverría y Veytia, hacía alusión a la leyenda de los quinametzin, vocablo en náhuatl que se presenta como el plural de la palabra “quinametli”, cuya traducción es “gigante”. 

En dicho título, el autor indica que los naturales no dieron detalles exactos sobre sus proporciones, pero enfatizaron la altura de estos seres, lo cual coincidía con los vestigios óseos que fueron encontrados periódicamente y que denotaban una singular corpulencia. 

De acuerdo con el texto —mismo en el que el escritor afirma poseer algunos de tales restos—, es posible que los quinametzin pudiesen haber alcanzado más de cuatro varas de alto. A su vez, apoyándose en los trabajos del jesuita y antropólogo José de Acosta de su “Historia Natural y Moral de las Indias” escribe: 

“El relato de que fueron los gigantes los viejos habitantes de estas tierras, es muy frecuente en todos los autores sobre las Indias, que apenas se encontrará alguno que no la refiera (...). Quita enteramente toda duda el hallazgo de esqueletos enteros descubiertos, y el testimonio de personas fidedignas”. 

Un dato interesante por resaltar, es lo que el historiador Fernando de Alva Ixtlilxóchitl al respecto refiere. Él manifestaba que los gigantes, tendrían su origen en algunos de los miembros de aquellos grupos humanos que protagonizaron la dispersión de Babel, y que vinieron a radicar a estas lejanas tierras después del Gran Diluvio. Esto, los convertía en los padres de los indios; siendo los toltecas, los más sobresalientes por su cultura y conocimientos ancestrales. 

Por su parte, Fray Gerónimo de Mendieta, abordando la temática, dejó registro de lo mismo cuando expresó lo siguiente: “Se hallaba en la memoria de los indios viejos, cuando fueron conquistados por los españoles, que, en ésta, la Nueva España, antiguamente hubo gigantes”. 

En el arcaico registro conocido como “Historia de los Toltecas” se rescata un interesante pasaje, en el que se nos narra la llegada de los primeros pobladores de Anáhuac; los cuales —afirma el documento—, fueron los toltecas; para después aparecer en el escenario histórico los “ulmecas” y los “xicalancas”. Detalla que allí fueron encontrados algunos de estos gigantes, mismos que serían los sobrevivientes de la segunda edad. 

Este tema da para mucho más, por lo que en próximas entregas estaremos hablando al respecto, porque no sólo en Mesoamérica se tiene conocimiento de estos seres de gran tamaño. 

 

“El conocimiento habla
y la sabiduría escucha”
(Jimi Hendrix, 1942-1970).