viernes, 10 de julio de 2020

DIEN CHAM: "La facioterapia tiene como finalidad, trabajar con determinados puntos localizados en el rostro humano. La presión ejercida, por medio de los masajes de un especialista, es capaz de activar las propiedades curativas del organismo".

Fuente de la imagen: Pixabay.

DIEN CHAM: REFLEXIOLOGÍA FACIAL 

L

a facioterapia oriental es una técnica que encuentra su inspiración en la medicina tradicional china. También es conocida como reflexiología facial y forma parte de la denominada medicina alternativa, misma que reúne no sólo conocimientos milenarios, sino que, al mismo tiempo, ha buscado justificarse en los estudios neurológicos con la llegada de los tiempos modernos. 

La facioterapia tiene como finalidad, trabajar con determinados puntos localizados en el rostro humano. La presión ejercida, por medio de los masajes de un especialista, es capaz de activar las propiedades curativas del organismo. Es necesaria la liberación de los canales de energía que, al estar obstruidos, no hacen sino impedir el estado pleno de salud. 

Incluso, se llega a afirmar que, aquellas personas que optan por esta medicina alternativa, gozan de una piel más sana y luminosa, a consecuencia del drenaje linfático, retraso de arrugas y elasticidad cutánea. Como cabría de esperarse, han sido desarrollados mapas del cuerpo, en los que se encuentran indicadas las ubicaciones de las zonas que deben ser liberadas en los pacientes. 

Más de cuatrocientos puntos faciales podrán ser estimulados por el terapeuta, mismos que se hallan interconectados con el sistema nervioso. Además, esta técnica permite la liberación de endorfinas, así como la regulación del flujo hormonal y sanguíneo. 

Por desgracia, el cuerpo humano es susceptible a la tensión a causa del ajetreo cotidiano, sumado, en muchas ocasiones, a la falta del consumo de agua adecuado y de sueño. Cuando un paciente se decide a probar una de estas sesiones, es importante que despeje su mente de las preocupaciones y pendientes. 

El “Dien cham” es una más de las denominaciones, bajo la cual, se le conoce. En el año de 1980, el doctor Bui Quoc Chau desarrolló el método original de la facioterapia, encontrando inspiración en la reflexiología, en la acupuntura y en la neurología, logrando así una excelente combinación. Cabe señalar que la facioterapia es efectiva para la prevención de diversos malestares, padecimientos y dolencias. Tan sólo es necesaria la correcta estimulación de los puntos distribuidos en el rostro humano. 

Durante la sesión, el terapeuta procederá a la localización de las ubicaciones afectadas. A continuación, dará inicio a los masajes haciendo uso del dedo índice, con la intención de “reactivar” la zona alterada. Se recomienda que el paciente se acomode lo mejor posible en un sitio tranquilo, lejos del ruido; de preferencia, en una cama o en un sillón, con una leve entrada de luz. 

Si una persona deseara intentar ponerlo en práctica por cuenta propia, deberá masajearse un punto en concreto con movimientos circulares: primero hacia un sentido y, posteriormente, a la inversa; sin despegar los dedos de la piel. Las regiones ubicadas debajo de los ojos y de las mandíbulas no deben ser olvidadas, al igual que las mejillas y las áreas cercanas a las orejas. 

Para finalizar, no menos importante, es la relajación de nariz y cejas. Una vez hecho esto, deberá masajearse las sienes y recorrer la cabeza suavemente, hasta desembocar en la nuca. 

 

“El conocimiento habla
y la sabiduría escucha”
(Jimi Hendrix, 1942-1970).