domingo, 23 de agosto de 2020

EPONA: "Deidad protectora de los jinetes y caballos, una entidad íntimamente asociada con la naturaleza, cuya benevolencia proveía a los seres humanos la fecundidad de la tierra y de los campos. Representada como un ser híbrido con rasgos humanos y equinos".

Fuente de la imagen: Pixabay.

EPONA: LA DEIDAD EQUINA 

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entro de la mitología gala, la diosa Epona gozó de una singular relevancia en el ideario popular. Se decía que era la deidad protectora de los jinetes y caballos, una entidad íntimamente asociada con la naturaleza, cuya benevolencia proveía a los seres humanos la fecundidad de la tierra y de los campos. En una estela grecorromana puede vérsele montando a un equino. En otras representaciones, la diosa es vista en compañía de dos corceles. 

Los estudiosos suponen que la diosa Rhiannon, sería la equivalente celta de Epona y de la griega Artemisa, bajo otra denominación. El motivo radica en su fuerte vínculo con los caballos y la fertilidad, al grado de ser representada como un ser híbrido con rasgos humanos y equinos. A diferencia de Epona, esta entidad podía asemejarse a un súcubo, al presentarse ante los varones con características llamativas, pero al final revelando su auténtica identidad malévola. 

Es posible que esta relación con el inframundo estuviera dada por la concepción que se tenía respecto a la simbología del caballo, el cual, al ser empleado durante los enfrentamientos bélicos, su especie fue testigo del deceso de muchas personas, pensándose que fungirían como guías en el proceso de transición hacia el más allá. 

De acuerdo con el mito, Rhiannon tenía el deber de transformarse en yegua para conducir a los visitantes del palacio de su esposo hacia el interior. Si dicha entidad, en la percepción céltica, era objeto de temor y desconfianza por lo antes mencionado, en lo que a su faceta gala —bajo el nombre de Epona—, se le tenía por deidad benefactora. 

Al impregnarse el Imperio Romano de las tradiciones de los pueblos conquistados, Epona pronto pasó a formar parte de su culto. Su relevancia fue tal, que en la historia de la numismática existe registro de monedas acuñadas con la imagen de la diosa. La popularidad de la divinidad se extendería en gran parte de los territorios que actualmente forman Francia, Hungría, Gran Bretaña, Italia y la Península de los Balcanes. 

Los objetos con los que Epona solía ser identificada dentro de la iconografía, se encuentran la pátera, el cuerno de la abundancia y cestas con frutas. La pátera consistía en un plato, que solía ser utilizado en el mundo antiguo para elevar libaciones durante las ceremonias. En Grecia, se le conocía a este recipiente como fiale. La cornucopia (cuerno de la abundancia) es un artefacto recurrente dentro de la mitología grecorromana, identificado con el relato del cuidado que Amaltea dio a Zeus cuando era niño. Algunas versiones aseguran que el cuerno roto de Amaltea fue dotado de poderes excepcionales, los cuales jugarían a beneficio de quien lo poseyera. 

Como dato de interés, cabe destacar que el caballo es símbolo de jerarquía, estando íntimamente asociado con los poderosos. Por este motivo, se ha dicho que, en la antigua Irlanda, el príncipe heredero debía unirse a una yegua que posteriormente sería sacrificada. De este modo, el nuevo rey quedaba legitimado. 

 

“El conocimiento habla
y la sabiduría escucha”
(Jimi Hendrix, 1942-1970).